Historia De La Lengua Rusa


Todas las lenguas eslavas, y el ruso entre ellas, descienden del llamado protoeslavo.

Presumiblemente, en el III milenio a. C. de la familia indoeuropea de lenguas se individualizó el dialecto protoeslavo que en el II milenio a. C. se transformó en la lengua protoeslava. El protoeslavo fue la lengua de las tribus y poblaciones eslavas hasta el siglo VI. No se sabe si la lengua tenía alguna escritura ya que no ha llegado ningún escrito hasta nuestros días.

En los siglos V y VI las tribus eslavas empezaron a migrar, lo que impulsó el proceso de la división del protoeslavo en los siglos VI y VII, que resultó en la creación de tres subgrupos de lenguas eslavas: el oriental, el occidental y el meridional.

La lengua rusa es una lengua eslávica cuyos orígenes se remontan a más de 1000 años atrás y el grupo unico predominante en la mayoria de la Rusia moderna, Ucrania y Bielorusia, era la rama oriental de los eslavos, que hablaban varios dialectos similares. La unificación politica de esta region en Rus Kiev, en la que Rusia y Ucrania tienen sus origenes, fue seguida por la adopcion del cristianismo en 988-9 y el establecimiento del eslavo antiguo liturgico como lengua liturgica y literaria. 

Hacia el siglo X, tres grupos de idiomas eslavos habían surgido: Occidental, Sur y Este. El eslavo oriental dio lugar a las lenguas modernas conocidas como ucraniano, bielorruso y ruso.

El idioma Ruso junto al bielorruso y el ucranio configuran la rama oriental de las lenguas eslavas. Se divide en tres grupos de dialectos: septentrional, meridional y central; este último es un grupo de transición porque combina rasgos de los dialectos del norte y del sur. Los grupos dialectales central y meridional se caracterizan por lo que se llama akan′je, que es la fusión de algunas vocales átonas. El ruso estándar, basado en la norma culta del habla de Moscú, es una de las cinco lenguas oficiales de la Organización de las Naciones Unidas.

Las lenguas eslavas conservan muchas características en común, especialmente en la estructura gramatical, por lo tanto, los grupos independientes fueron capaces de utilizar una lengua escrita común. En el siglo X, tras la conversión de los pueblos eslavos al cristianismo, se inicia la escritura. La lengua escrita que introdujeron los misioneros fue el antiguo eslavo (o eslavonio) eclesiástico, también llamada eslavón antiguo. En el momento de su introducción, la comprendían prácticamente todos los eslavos orientales. Sin embargo, las diferencias entre la lengua hablada y la escrita fueron aumentando paulatinamente, y la lengua hablada fue sufriendo una simplificación de sus estructuras fonológicas y morfológicas.    

                                                              

En el siglo IX, dos misioneros, Constantino (que en su lecho de muerte tomó el nombre monástico Cirilo) y Metodio, hermano del primero, recibieron el encargo de escribir las sagradas escrituras en antiguo eslavo eclesiástico a fin de predicar el cristianismo. Antes de emprender un viaje a Monravia, Constantino y su hermano inventó el Eslavo, que hoy en día es conocido como el alfabeto cirílico aunque en un primer momento recibió el nombre de Glagolítico.

El alfabeto cirílico se basa estrechamente en el alfabeto griego, con alrededor de una docena de letras adicionales que fueron añadidas para representar sonidos eslavos no existentes en   griego.

  Pedro I el Grande 

 En el siglo XVIII, durante el reinado de Pedro I el Grande, tuvo lugar la secularización de la cultura rusa y todo el Imperio miró hacia Occidente y recibió las influencias europeas, lo que provocó un verdadero cataclismo en el                 idioma. La lengua escrita, tanto la eclesiástica como la administrativa, no eran capaces de expresar la gran cantidad de conceptos nuevos procedentes de la vida científica, técnica, cultural y política, introducidos por las reformas                 de Pedro I. Esto hizo necesaria la creación de una nueva lengua escrita a partir de las formas existentes, que tomó palabras del eslavonio arcaico, la vernácula y ciertos elementos tomados de Occidente. Asimismo, el                               emperador introdujo minúsculas (antes de todas las cartas fueron escritas con mayúsculas) y ordenó el uso de formas de las letras occidentales, haciendo que el cirílico moderno similar a la fuente latina moderna. La penúltima                   revisión se llevó a cabo en 1918 con la eliminación de algunas letras. En la primera mitad del siglo XIX la lengua rusa alcanzó su situación actual.

En el siglo XVIII empezó a desarrollarse muy rápidamente la lengua literaria propiamente rusa, mientras que las esferas del uso del eslavo eclesiástico se redujeron.

 

Este cambio de tendencia se debió a Mijaíl Lomonósov, fundador de la primera  y prestigiosa Universidad Estatal de Moscú en 1755, que hoy lleva su nombre, y del sistema de educación abierto, en el que los orígenes nobles dejaron de ser un criterio de acceso.

Lomonósov, a parte de ser un astrónomo, químico y físico ruso, que anticipó en la formulación de muchas de las leyes científicas contemporáneas, reformó el sistema de versificación y compuso la gramática descriptiva del ruso. En 1739 formuló los principios de la versificación, rechazando los esquemas prestados de lenguas extranjeras y afirmó que hacía falta emplear las posibilidades del idioma ruso. En su gramática describió variedades del ruso y sistematizó elementos de diferentes registros: 

  • el oral,
  • el especializado (comercial y jurídico) 
  • el estilo literario.

Gracias a Lomonósov, el ruso mejoró considerablemente su posición como lengua literaria y sustituyó en esta función al eslavo eclesiástico casi por completo, pero en cuanto a sus funciones comunicativas, durante todo el siglo XVIII y parte del XIX, tan solo el pueblo llano hablaba ruso, mientras que la lengua de la nobleza en Rusia era el francés.

Mijaíl Lomonósov

Alexandr Pushkin

Tras establecerse estrechas relaciones políticas y culturales con países Europeos gracias al primer emperador ruso, Pedro I, en el país empezó a difundirse mucho el alemán desde el inicio del siglo XVIII como lengua académica y comercial y, posteriormente, el francés, como la lengua de comunicación entre los aristócratas. Lo usaban en casa con la familia, para escribir cartas personales y lo dominaban mucho mejor que el ruso. Algunos casi no hablaban ruso y solo sabían algunas frases.

Se puede afirmar que la lengua rusa literaria en su forma actual se formó en el cambio de siglos XVIII y XIX. El ruso resultó ser un idioma apto para la literatura y recibió el estatus de lengua nacional en la primera mitad del siglo XIX gracias a la personalidad de Alexandr Pushkin, el poeta y escritor ruso, a quien se considera  el creador de la lengua literaria nacional.

A diferencia de Lomonósov, que en sus obras usaba el estilo alto (la lengua de la clase alta), Pushkin empleó el ruso popular. Creó una nueva literatura rusa y estableció las normas de la lengua nacional literaria, aproximando el lenguaje de la literatura lo más posible al lenguaje popular. Siempre acentuó lo absurdo que es para un noble no saber hablar bien el idioma de su propio país. Gracias a él, el ruso conquistó el puesto de lengua de comunicación universal de Rusia. 

El ruso utiliza el alfabeto cirílico, que posee 33 letras. Su ortografía es básicamente fonética y sus reglas de pronunciación son pocas y muy sencillas. Carece de artículos. Posee tres géneros, masculino, femenino y neutro, que se declinan con variaciones de caso y número. Los casos son seis: nominativo, acusativo, genitivo, dativo, instrumental y preposicional; los números son dos: singular y plural. Los adjetivos concuerdan con los nombres en género, número y caso. Los verbos tienen tres tiempos, pasado, presente y futuro, además de aspecto, que son dos, el imperfectivo, que presenta la acción como proceso repetido, y el perfectivo, que presenta la acción como única y en bloque, generalmente como acción concluida. La distinción aspectual se conserva en los tres modos, indicativo, subjuntivo-condicional e imperativo. Como posee declinación y conjugación, no es una lengua rígida en cuanto al orden de las palabras en la oración. Una nota característica de su léxico es la amplitud de las familias de palabras derivadas de una misma raíz por medio de prefijos y sufijos.

El estilo de Oriente, que combina características tanto de Oriente eslavo y eslavo eclesiástico es el estilo que llegó a ser la base de la lengua estándar moderna. A mediados de 1800, el ruso estándar basado en el dialecto de Moscú se convirtió en el idioma oficial. Hoy en día, el ruso es   el más importante de las lenguas eslavas y ahora es uno de los idiomas más importantes del mundo. También es uno de los idiomas oficiales de las Naciones Unidas. Se estima que el número de personas de habla rusa en todo el mundo podría ser de unos 295 millones de personas en todo el mundo y es la lengua materna de 170 millones, 119 de los cuales residen en Rusia.

El ruso es la segunda lengua oficial en Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán.